Para
Entrar

PARA BUSCAR
REFLEXIONES
POR TEMAS
Caminando con Jesús
Aleluya!   Jesús ha
resucitado
    ADOREMOS A NUESTRO SEÑOR JESUS
Caminando con Jesús
TEMPLOS DEL SENOR
Para
Entrar
Derechos
reservados@200
5-2007 Laicos en
Misión P.O. BOX
227411, MIAMI,
FLORIDA
33222-7411
You need Java to see this applet.
    Historia de un burro en la noche en que la Luz iluminó al mundo.

    Testigos del nacimiento de Jesús estuvieron varios animales, que al verlo reconocieron que aquel Niño no era
    un niño común y corriente, sino que era un Niño  muy especial.
    Entre éstos, estaba un burro, que no dudó en ningún momento en vigilar y estar atento del Niño, y en su
    distancia lo observaba y cuando el Niño se movía o lloraba, el burro rebuznaba queriendo cantarle una
    canción de cuna al Niño para que se durmiera.

    La Madre del niño, lo miraba y con la mano le decía: 'El está bien, descansa"

    Desde aquel día la vida le cambió por completo a este burro, le contaba a cualquier animal que veía de la
    historia del nacimiento de este Niño, y cuando tuvo su propio hijo continuamente le contaba la historia de la
    noche que se iluminó con la presencia de un Niño en su pesebre.

    Al pasar el tiempo, la historia que contaba paso a ser un relato que ya muchos no creían del todo, pero él
    insistía en contarla, y le decía  a su hijo: algún día encontrarás a este niño.

    Un día llegaron dos hombres a casa de su amo y desamarraron al hijo de este burro y cuando el amo
    preguntó, ellos respondieron: el Maestro lo necesita,  al ver que su amo no dijo nada sino que aceptó que se  
    llevaran a su hijo, éste siguió en la distancia a su hijo.

    Cuan grande fué su sorpresa al ver en la distancia al Maestro y  ver cerca de Él a la madre de éste, y en
    seguida la reconoció y rebuznó de alegría, de felicidad, tiró patadas al aire.  Los que estaban cerca de ahí  
    pensaron que se había vuelto loco, pero la Madre se acercó y le dijo: " Si! ése es el Niño, y cuan grande fué su
    alegría al ver aquel Niño, montado ahora en su hijo, se arrodilló y lloró, Maria le pasó su mano y le dijo: por
    haber contado a todos sobre la noche en que la Luz iluminó el Mundo desde tu pesebre, hoy tu hijo entra
    triunfante a Jerusalén llevando al Salvador.

    El burro rebuznó fuerte, bien fuerte, de alegría y en su rebuzno le decía a su hijo:  ¡ése es el Niño, ése es el
    Niño!.

    El joven burro al ver como la gente tiraba sus mantos, ramas y  clamaba a Aquel que él llevaba,  reconoció que
    era alguien muy especial y al oír a su padre rebuznar diciendo ése es el Niño, es  el Niño de quien te hablaba,
    levantó la cabeza orgulloso de que la historia de su padre sí era verdadera.  

    Al entrar a Jerusalén Jesús se desmontó, lo miró a los ojos  y pasándole la mano por su cabeza le dijo:
    "gracias por llevarme en tu espalda y dile a tu padre que gracias por cuidarme la noche en que nací"

    Ahora al pasar el tiempo este joven burro, ya no tan joven, contaba a otros la historia de su padre "cuando la
    Luz iluminó en la noche al mundo desde un pesebre", y contaba además la historia del día en que el Sol danzó
    y las piedras cantaron y los Ángeles volaron sobre Jerusalén e hicieron coro cantando: " Hosanna, bendito,
    bendito sea Dios”
    Aquel domingo el llevada en su espalda a Jesús.

    Felix Miguel Santana
Sombra y luz, la luz
de Cristo en tu vida,
donde esta? detras
de ti o delante de ti?
Continua dale click
a la Imagen.
Derechos reservados@2005-2007 Laicos en Misión P.O. BOX 227411, MIAMI, FLORIDA 33222-7411